miércoles, 29 de diciembre de 2010

La inteligencia es una herramienta, la información es una herramienta,y una herramienta se puede utilizar de un modo constructivo, de un modo destructivo o se puede desaprovechar. Se puede utilizar un martillo para construir una casa, para destruirla o bien se puede desperdiciar en un cajón no utilizándolo nunca.
Así que una herramienta por si misma, sin una intención, sin una actitud, sin un valor no es absolutamente nada.

viernes, 3 de diciembre de 2010

7

En la vida he decepcionado a mucha gente pero no me he decepcionado a mi.

martes, 16 de noviembre de 2010

6

Si la muerte es un no sentir, grandiosa ganancia es la muerte.

whatever

I'm free to be whatever I
whatever I choose
and I'll sing the blues if I want
I'm free to say whatever I
whatever I like
if it's wrong or right it's alright






....después de todo que mas da tanta estupidez que hay

viernes, 8 de octubre de 2010

Diálogo sobre un diálogo


Cuento de Jorge Luis Borges

A- Distraídos en razonar la inmortalidad, habíamos dejado que anocheciera sin encender la lámpara. No nos veíamos las caras. Con una indiferencia y una dulzura más convincentes que el fervor, la voz de Macedonio Fernández repetía que el alma es inmortal. Me aseguraba que la muerte del cuerpo es del todo insignificante y que morirse tiene que ser el hecho más nulo que puede sucederle a un hombre. Yo jugaba con la navaja de Macedonio; la abría y la cerraba. Un acordeón vecino despachaba infinitamente la Cumparsita, esa pamplina consternada que les gusta a muchas personas, porque les mintieron que es vieja... Yo le propuse a Macedonio que nos suicidáramos, para discutir sin estorbo.

Z- (burlón)- Pero sospecho que al final no se resolvieron

A- (ya en plena mística)- Francamente no recuerdo si esa noche nos suicidamos.

FIN

Un Hada en mis sueños


Cuento de René Avilés Fabila

En mi sueño, esa hermosa mujer, alta y esbelta, de sedoso cabello negro, misteriosa, acepta mi conversación. Hablamos de pintura. Al poco tiempo hacemos el amor. Luego, en un edificio extraño, bajamos por unas escaleras eléctricas muy largas. Avanza más rápido que yo. En la medida en que se aleja de mí presiento peligro y trato de alcanzarla. Entre nosotros hay dos jóvenes, uno saca el revólver y le dispara; la mujer cae al suelo e inútilmente trato de auxiliarla. El otro tipo también la balea. La sostengo en mis brazos y veo cómo desaparecen los criminales. Al despertar sé que ella me amaba y la echo de menos, necesito verla. No quiero averiguar por qué la mataron, tampoco siento ningún deseo de venganza. Tan sólo aguardo con ansiedad las noches para dormir y estar en posibilidades de soñar con la enigmática mujer, evitar que la asesinen y de tal forma extender nuestra pasión, que fue violenta y que fue dulce.

lunes, 27 de septiembre de 2010

5

Me niego a pertenecer a un Club en el que admitan a tipos tan nefastos como yo.
Groucho Marx